Simonetta Tronci Sierva de Dios

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una sola voz para Simona

¡Simona pronto Beata!

Presentación

Abierta la "Instrucción Diocesana de la Causa de Beatificación" de Simona

El informe de un día histórico

Estamos gozosos y agradecemos al Señor por este acontecimiento tan esperado... En todos estos años pasados, con paciencia y esperanza, hemos dicho: Padre , que se haga Tu voluntad, hasta que ha llegado el día, el momento más significativo para la Comunidad y para Simona, el inicio de la Instrucción Diocesana de la Causa de Beatificación y, esperamos, lo sea pronto para la Iglesia entera.

partecipanti cerimonia

I presenti in Episcopio all'apertura dell'Inchiesta Diocesana

Simona, en sus escrituras, decía que habría ofrecido su vida por los jóvenes, por la Renovación, y por la Iglesia...

El 18 de Agosto de 2003, su Excelencia Monseñor Ottorino Pietro Alberti ha instituido el Tribunal para la instrucción Diocesana relativa a las virtudes heroicas de Simona, designando a los diversos miembros. El Tribunal está compuesto por el Promotor de Justicia Monseñor Giovanni Spiga, actual Vicario General de la Diócesis de Cagliari, por el Juez delegado Episcopal Monseñor Jesuino Prost y por los Jueces adjuntos Don Federico Locci y Don Gianfranco Zuncheddu, por el Notario actuario Monseñor Dante Usai, y adjunto Don Luca Venturelli. Han participado al acontecimiento de la abertura el Ministro Provincial de la Tercera Orden Franciscana, Ignazio Giovanni Agabbio, Agente de la Causa de la Beatificación y la Pastoral de Servicio de la Comunidad Primavera R.C.C. de la cual Simona ha sido Co-fundadora.

Después del nombramiento de los miembros del Tribunal, Padre Paolino Rossi (ya Postulador de la causa de S. Pio de Pietrelcina) ha ilustrado con brevedad la figura de Simona, acentuando que la razón por la cual ha aceptado ser Postulador de esta Causa de Beatificación ha sido la fascinación provocada por Simona, joven que amaba de manera especial la vida, tanto de rendir continuamente gracias a su Creador por su misma vida.

postulatore, vescovo e vicario

Il postulatore P. Rossi, l'Arcivescovo Mons. Alberti e il Vicario Mons. Spiga

De su existencia, Simona ha hecho una obra maestra ofreciéndola a Dios y creo que la verdadera santidad consiste en vivir de manera extraordinaria el ordinario – ha afirmado Padre Paolino – Una muchacha normal, que hace deporte y tiene un novio al cual quiere mucho. Sobre este tema, en su diario se lee: Hazme Señor, hacerle entender cuánto lo amo; háblale a su corazón para que lo sepa. Sólo Tú puedes mantenernos unidos, si quieres, o separarnos. Son tantas las cualidades de Simona a tener presentes, como por ejemplo, una muy interesante – agrega Padre Rossi – es su forma de vivir el sufrimiento. Cuando nos ponemos malos, en general entristecemos o, quizás, nos hacemos poco sociables, nos cerramos en nosotros mismos. Sin embargo ella ha pensado a los demás, ha manifestado sus atenciones y su amor al prójimo. Pero las atenciones y el amor al prójimo fueron ya evidenciados cuando estaba bien, porque se privaba a menudo de sus cosas para ofrecerlas a los más desacomodados. Creo que otro particular a no omitir es el hecho de que Simona ha sido y es ejemplo para otros de santidad en el inmediato, generando otras Vocaciones Sacerdotales y Religiosas. Al momento, éstas son sólo las impresiones del Postulador, pero será el Tribunal Diocesano quien recogerá los testimonios sobre la vida y las obras de Simona.

i vice-postulatori

Mons. Giovanni Delogu con Padre Beppe Pireddu

Posteriormente, los diversos miembros del Tribunal designados, el mismo Vice postulador y sus Vice postuladores, han formulado su juramento para absolver fielmente a las tareas asignadas y adjuntando la propia firma. Concluida la reunión, al despedir a los diversos componentes, se han querido sentir las impresiones de Su Excelencia Monseñor Alberti, miembro de la Congregación de los Santos desde hace casi 20 años en el Vaticano, que ha sostenido que la santidad no tiene edad y no está reservada a los Religiosos o al Clero. Simona, de hecho, podría hoy ser un sano ejemplo para los jóvenes de hoy y del mañana. Lo que ha sucedido el 18 de Agosto de 2003 en Episcopio, va a marcar un segmento importante de la historia de nuestra Comunidad, más allá de los resultados del proceso; Simona, de hecho, por como ha vivido, merecía por lo menos este pequeño gesto de reconocimiento, que es una indudable atención de parte de la Iglesia a su testimonio de vida.

Pero recordamos cierta fecha o acontecimiento importante que ha marcado su corta existencia.

Simona nació en Cagliari el 13 de octubre de 1960, tercera de seis hijos. Recibió el Sacramento del Bautismo siete días después del nacimiento en la Parroquia de San Paolo, en la plaza Giovanni XXIII, en Cagliari. En 1966 frecuentó la Escuela Primaria, y después frecuentó también la Escuela Secundaria. El 8 de junio de 1969 recibió por primera vez Jesús Eucaristía. El 27 de mayo de 1971 le fue administrado el Sacramento de la Confirmación en la Parroquia de Santa María del Sufragio en Cagliari por el Arzobispo de Cagliari, Cardenal Sebastiano Baggio.

En 1977 participó a los encuentros de Operación África, con el anhelo de poder ir a la Misión para dedicarse a los leprosos, dedicándose a la distribución de los medicinales, a la sensibilización en las Parroquias y en las escuelas, a la colecta de ayudas para la construcción de un Hospital en África..

En ese año fundó, junto con otros hermanos, el grupo de oración de la Renovación Primavera. En 1978 recibió la oración para la efusión en el Espíritu.

Finalizó el Bachillerato de Humanidades con 55/60 en 1979. En el mismo año se inscribió a la Facultad de Derecho de Cagliari, aprobando el examen de Derecho Romano con 30/30. Decidió cambiar estudios y se inscribió a la Pontificia Facultad de Teología del Sagrado Corazón de Cagliari, en cuanto la encontró más compatible con sus intereses espirituales y culturales; comenzó la frecuencia superando todos los exámenes de acceso con 30/30.

En 1981 se comprometió con Sergio y, recibió el encargo de suplencia para la enseñanza de la Religión Católica (1982-83). Frecuentó la Facultad solamente hasta el tercer año, en 1983, año del inicio de su grave enfermedad. Muy activa en el deporte, buenísima jugadora de voleibol en el equipo Monte Urpinu, con el cual obtuvo buenos resultados en Torneos Regionales, y también buena jugadora de fútbol.

Mons. Delogu con Giuliano Monaco

Giuliano Monaco presidente della Comunità
Primavera con Mons. Giovanni Delogu

Para los amigos y para los grupos de la Renovación, compuso y cantó "Ser amigos", cuyas palabras son muy significativas: ¿qué quiere decir ser amigos en el Señor? ¿qué quiere decir ser hermanos en el Señor? Y aquí su respuesta: Quiere decir descubrirse, buscarse, entenderse. Quiere decir amarse, sufrir los mismos dolores. Simona creía en el amor de Dios y del prójimo y, tocando la guitarra y haciendo de la voz un sólo sonido que se fundía con el mismo instrumento para después elevarse a Dios, todavía cantaba: Existe un sólo amor para quién está en el Señor, no hay diferencia entre tu corazón y el mío. En Cristo somos uno, un sólo amor.

Simona creía, de manera seria y sincera, en la amistad, a la cual daba un valor especial, porque ella, al mirar al otro hermano, veía a Jesús en su cara. Amaba a las personas más cercanas pero prodigaba para hacerse amiga y hermana de los desconocidos. Y, de las palabras de la canción citada, había hecho una regla de vida: se las repetía a sí misma, pero incitaba a cuantos encontraba para hacer lo mismo.

El Señor le ponía las palabras y la música en los labios; Simona ha compuesto aproximadamente unas treinta canciones que son cantadas por todos los grupos de nuestra Comunidad. Escribía en su diario: Dame la capacidad de componer canciones que hagan alabar y orar a mis hermanos; El mundo necesita sentir cantar...debe volver a descubrir que hay un Dios, un Dios de Amor que te llama a la alegría.

Era la animadora del canto de nuestra Comunidad a nivel Regional.

En 1986 la Coral Nacional del RNS insirió una canción suya en disco de alabanza, titulado Canta, canta, canta y, en la Revista Renovación en el Espíritu de 1986, la comentaron con esta dedicatoria: Es por Simona, que hemos querido llamar el nuevo disco CANTA CANTA CANTA, que es exactamente el título de su canción. ... Debemos aprender de aquello que hermanos y hermanas como Simona han entendido, esto es, que el mundo tiene necesidad de sentir alabar, sentir cantar, sentir decir que hay un Dios único y verdadero que nos ama, che por nosotros ha muerto y resucitado. Y este Dios no es un ser utópico, que está quién sabe dónde, sino que está entre nosotros, cerca de nosotros, y espera un sí nuestro para rendirnos suyos en eterno... El mundo tiene necesidad de escucharlo, porque se le ha olvidado, y el pueblo de Dios se ha dispersado en este mundo, engañándose y creyendo que el mundo en el cual vive es la única verdad que cuenta, sin comprender, sin embargo, que la Verdad está sólo en Él... Dedicamos por lo tanto CANTA CANTA CANTA a todas aquellas Simonas, de quienes nadie sabe nada, armonías silenciosas que, ocultadas en la humildad del anonimato, suben apreciadas por Dios.

Simona era prometida y quería formar una familia pero, en el caso de que no se hubiera casado, habría imitado a Madre Teresa de Calcuta, porque le fascinaba su dedicación hacia los más pobres y porque de su vida había hecho una oración. Era una persona muy sensible y conseguía hacer lo que nos pide el Señor en el Evangelio: llorar con quién llora, reír con quién ríe y gozar con quién goza..., ella hacía esto y conseguía darte aquello que necesitabas. Una persona que te abrazaba si tenías necesidad de ser consolado.

Es verdad, Simona era una muchacha aparentemente como muchas otras... pero en ella había tenido lugar una conversión radical, había sentido en el corazón que podía aprovechar mejor su vida y su juventud. No es que Simona renunciase a vivir su juventud, pero la vivía bien, vivía el cotidiano evangélico, ella vivía las páginas del Evangelio. No decía que habríamos tenido que renunciar a vivir la vida de jóvenes, sino vivirla con Jesús lo mejor posible. Continuaba a dar testimonio de haber encontrado la perla más preciosa, Jesús. Ésta era una cosa de la cual hablaba con todos. Amaba profundamente a Dios por el don de la vida y, a Él, rendía continuamente las gracias por todo lo que tenía, desde las cosas materiales a los afectos, de los parientes a los amigos. Todo es un regalo de Dios y ella sentía la necesidad, casi sagrada, de no desperdiciar nada de todo aquello que le pertenecía y de aquello que le faltaba. ¡Para nosotros Simona ha sido una amiga verdadera! Una amistad especial que hoy día es difícil tener; esa amistad que no se hacía cómplice de tus errores, porque era escrupulosa y miraba por tu bien.

La mejor amiga y hermana que verdaderamente uno puede desear encontrar: joven animada de una gran fe, apoyada de la esperanza de encontrar a su amado Señor y entregada a la caridad hacia cada hermano. Amaba a Dios como a un Padre de quien sentía el Amor profundo y el miedo tan intenso que no podía hacer nada para desagradarlo. Tenía una relación tierna y confidencial con Dios y quería hacerlo feliz en todo aquello que hacía. Cuando se daba cuenta de ser frágil e imperfecta, rogaba para que el Señor viniera a ayudarla para hacerla una persona dócil y nueva. Deseaba ser corregida y exhortaba a sus hermanos para dejarse transformar por Dios.

Y la caridad tenía que estar entre los primeros puestos, por lo tanto hacía todo lo posible por ayudar a algunos pobres de la ciudad, regalándoles ropa, alimento y dinero. Caridad que seguía manifestándose apoyando a las personas enfermas en los hospitales o a aquellos que sufrían de alguna discapacidad, que con grande gana acompañaba a Lourdes.

Vescovo con leaders Comunità

L'Arcivescovo Mons. Ottorino Alberti
con i leaders della Comunità Primavera

¡Simona rezaba de verdad! Por la noche dedicaba de 2 a 3 horas a la alabanza, de rodillas, y después escribía sus diarios. ¡Y por la mañana estaba fresca como una flor! Veneraba a la Virgen con mucha devoción y, también fuera de los encuentros espirituales de su comunidad, invitaba a menudo a amigos para rezar de nuevo el Santo Rosario. Con su manera de hacer y de ser nos ha hecho entender que para amar a Dios y a los hermanos no es necesario aislarse del mundo, entrar en una ermita o pertenecer a una Orden Religiosa, sino que basta escucharlo y hacer Su voluntad cada día, allí donde hemos nacido, crecido y vivimos, llevando cada día nuestra cruz.

Simona no podía pasar un solo día sin recibir a Jesús Eucaristía: era su sustento y fuerza de amor y, fuerza de la Comunión con Cristo, componía y cantaba en las reuniones: Me Acerco al altar para beber la Sangre de mi Señor que ha muerto por mí, ha sufrido dolores, ha levantado un suspiro, ha tomado el pecado consigo. Bebo la Sangre, Señor, sacio la sed de mi corazón, es alegría, es vida, es esperanza.

La profundidad espiritual de Simona aumentó en el período de la enfermedad, una enfermedad poco a poco aceptada y amada y que pone a todos delante a la revelación de la sabiduría de la cruz. Simona penetra en el misterio de la cruz. De los diarios podemos leer y deducir cuánto Simona deseaba conocer a fondo el valor de la cruz y del sufrimiento con el fin de poder amar más a los hermanos y hermanas.

Su heroísmo, al final, se mide no sólo por el sufrimiento del cual fue golpeada, sino de la manera con la cual supo afrontarlo: con amor, generosidad y gratitud, unida a su Señor en la luz de la fe. La ofrenda generosa de su vida ha estado al final acogida por Dios. Un tumor ha consumido su cuerpo, es verdad, pero el drama ha estado solamente en el cuerpo, porque su Espíritu sin embargo cantaba alto una alabanza a su Dios de Amor.

El sufrimiento de Simona se ha convertido en un dulce abrazo a la Cruz de Cristo, entreviendo en la parte posterior un lugar vacío, y es allí dónde ha querido ser colgada, cogida de la mano de María, muy cerca de su Cristo. Una Cruz que solía definir como "el ascensor que conduce al paraíso".

Simona muere a la edad de 23 años, el 18 de abril de 1984, Miércoles Santo. El funeral fue celebrado, por más de seiscientas presencias, el Domingo de Pascua con las canciones de Resurrección compuestas por ella.

Otros detalles sobre su vida se podrán encontrar en la nueva edición del libro del Padre Clemente Pilloni "Enamoradísima de Jesús".

La pastoral de Servicio de la Comunidad Primavera R.C.C.

 

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